Un ERP es llamado así por sus siglas en inglés y se corresponde con Enterprise, Resource, Planning. Se trata de un sistema de gestión de información que integra todas las áreas y tareas de la empresa, de forma que nos permite planificar y controlar los procesos y recursos del negocio. Para ello, todas las áreas de la empresa deben estar integradas en este sistema de gestión a través de módulos, los cuáles se relacionan y conectan entre sí a través de distintas bases de datos.

Un ERP es adecuado para todo tipo de empresas y tamaños, desde PYMES hasta multinacionales. Los motivos por los que tu empresa debe tener uno de ellos ya te los contábamos en nuestra entrada anterior (Mi empresa necesita un ERP), no obstante, nos parece interesante comentarte aquí cuáles son los principales motivos que llevan a las empresas a renovar su ERP, y son:

  • Por obsolescencia de su hardware y software
  • Por integración de los pedidos
  • Por resolver problemas de procesamiento de pedidos
  • Por resolver errores y evitar datos duplicados
  • Por reducir inventario excesivo.

En cuanto a los tipos de ERP que existen, podemos citar dos grandes grupos, los de propietario y los de código abierto. Los primeros, como su propio nombre indica, tienen sus propietarios y están diseñados y comercializados por empresas, las cuales venden este software y lo implementan a otras empresas. Los de código abierto están diseñados por comunidades de programadores que, sin ningún coste, distribuyen este ERP de forma gratuita.

Entre los primeros, cabe citar a algunos importantes como:

Entre los segundos, destacamos a estos otros:

Como habrás podido ver a lo largo de este artículo, un ERP realmente permite a las empresas tener todos sus datos de forma integrada y conectada, pero para ello se requiere que este sistema recoja todos los movimientos y procesos internos. Y aquí es donde surge el punto de inflexión, el hecho de que todos los movimientos y procesos internos “propios” de la empresa queden recogidos.

Aunque muchos de los ERP que te hemos comentado antes permiten una adaptación bastante buena de los negocios, no siempre se consigue al 100%, ya que cada empresa y cada gestión es “única”. Es en estos casos donde aconsejamos desarrollar un ERP totalmente diseñado y adaptado a tu negocio ¿Por qué? Porque será tuyo, porque recogerá todos los procesos y detalles de tu empresa y porque muchas veces la adaptación a cualquiera de los ERP anteriores supone un coste y una inversión mayor que el hecho de desarrollar el tuyo propio. Por tanto, con todos estos argumentos que hemos dado, ¿te animas a que te desarrollemos el tuyo propio?