“Mi ecommerce no vende”, “Al público al que me dirijo no le interesa mis productos”, “Mis productos no son lo suficientemente buenos y estas, entre otras muchas, son las preocupaciones que tienen muchos de los clientes que nos llegan. ¿Qué si son ciertas? Pues a veces si, y en una gran mayoría de veces no. Casi en un 90% de las ocasiones la tienda online no vende porque los productos sean malos, o porque los clientes a los que se dirige no están interesados en ellos, sino porque hay errores técnicos en la web o bien, porque la estrategia digital global brilla por su ausencia.

Sabemos que es difícil explicarle esto al cliente,  por lo que hace ya un tiempo pensamos que lo mejor era compararlo con una tienda física. De esta forma, todos nos hacemos una idea y las cosas quedan mucho más claras.

Si tu tienda física está desordenada, con productos por todo lados, sin un orden ni una lógica, donde al cliente le es difícil encontrar lo que busca y donde el circuito que se tiene que hacer desde que se entra hasta que paga es complicado y no está claro, pues ahí seguro que no tienes dudas de que esa no es la forma de vender y de presentar tu tienda. Pues con un ecommerce pasa exactamente lo mismo. Diseñar una tienda online pensada en la experiencia de usuario, con un diseño orientado a que el cliente encuentre lo que busque, con categorías bien estructuradas y donde el proceso de búsqueda, compra y finalmente pago sea un camino fluido y fácil, es una de los puntos básicos para poder implantar una tienda online.

Y ni que decir tiene, que este diseño engloba mucho más que una experiencia de usuario, pues:

  • Hoy en día es primordial que tu ecommerce tenga un diseño responsivo, es decir, adaptado a cualquier dispositivo, ya sea PC, Tablet o teléfono móvil.
  • Es importante tener certificado SSL para así generar confianza y seguridad a tus potenciales clientes.
  • Es imprescindible cumplir con el actual reglamento de ley de protección de datos (RGPD), ya que de lo contrario, las sanciones que se imponen son bastante elevadas.
  • Debe estar configurado técnicamente y probado para que tus clientes no abandonen el carrito de la compra. ¡Qué tus clientes se vayan porque no pueden pagar es un fracaso total! Y ojo con esto porque pasa más de lo que nos imaginamos.
  • Evitar que tu página tenga errores de JavaScript, ya que estos impiden la visualización correcta de la web.

Y ya que te hemos mostrado la parte interna de la tienda, ahora queremos hablarte de la externa, es decir, del escaparate. El escaparate trata de llamar la atención al cliente, de hacer que nos vean, de atraer… Pues bien, esto se trabaja y se consigue con SEO OnPage, utilizando en los textos las palabras claves para posicionarnos, y con las redes sociales. Estas últimas son nuestro altavoz al mundo, nuestro canal de comunicación con clientes y potenciales clientes y nuestro mayor escaparte, tanto para bien, como para mal, y de ahí la importancia de una gestión profesional de redes sociales para tu tienda online.

A menudo pensamos que nuestro ecommerce es muy bueno, pero si no se lo dices al mundo, ¿cómo van a saber que estás ahí? Ser proactivo en tu escaparate ya no es un punto extra, es algo básico y necesario. Con esto nos referimos a la publicidad,  ya sea en redes sociales o en Google Adwords.  Segmentar y poder llegar a tu cliente objetivo, aparecer en los primeros puestos cuando tus potenciales clientes busquen en google productos como el tuyo, perseguir a los indecisos que estuvieron en tu web y no compraron nada, etc.

Finalmente, la pregunta que te hacemos ahora es fácil, ¿te atreverías a comparar tu ecommerce con una tienda física? Si no tienes la respuesta tan clara, déjalo en nuestras manos