¿Qué es la transformación digital?

La transformación digital no es una moda, es una necesidad para las empresas de hoy en día. Pero ¡ojo!, con esto hay que tener cuidado, porque la transformación digital no deber ser un proceso impuesto que llevar a cabo a cualquier precio.  La transformación digital es un proceso que implica a todos y que, por tanto, requiere de una cultura empresarial que la facilite; de lo contrario, no tendrá éxito.

No entiende de pequeñas y grandes empresas, pero si que entiende, y mucho, de personas, pues son la clave para llevarla a cabo. Ahora bien, ¿qué es realmente la transformación digital? Ésta se define como el proceso por el cual las empresas y negocios implementan nuevas tecnologías a sus métodos de trabajo y estrategias.

¿Qué elementos no podemos olvidar en un proceso de transformación digital?

Desde la implementación de un nuevo ERP que coordine y suministre información a todos los departamentos de la empresa hasta un portal de información para tus clientes pueden ser aplicaciones e innovaciones tecnológicas dentro del marco de la transformación digital, pero, aún así, esta debe ser más grande en perspectiva. Debe:

  • Estar estructurada teniendo en cuenta un plan global que contemple todo el proceso organizativo, operacional y estratégico de la empresa. Aquí no se trata de hacer lo que hace la competencia o lo que hacen otros, sino de lo que puede aportar valor a tu empresa y a tu entorno organizativo en concreto.

  • Estar adaptada a cada empresa hasta el más mínimo detalle. No es posible encajar el proceso de transformación digital de otra empresa en la tuya, porque supondrá un fracaso seguro. Podrás encajar algunos procesos, algunos detalles, pero no el plan completo, pues no existen dos procesos de transformación digital similares al igual que no existen dos empresas idénticas. Por ello es tan importante antes de diseñar el plan, consultar todas las áreas de la empresa y todos los puestos de trabajo implicados, independientemente de su cualificación, formación etc.

  • Contar con la predisposición e implicación de las personas; primero, de todo el equipo de trabajo de tu empresa, pues de nada sirve que este proceso venga de una decisión de la dirección si el resto de trabajadores del organigrama no tienen la menor intención de llevarlo a cabo; segundo, de aquellos que también pueden estar involucrados en el proceso y que pueden ser tus clientes, proveedores, etc.

  • Contemplar también un proceso formativo. Obligar a las personas a utilizar nuevas herramientas tecnológicas sin formarlas previamente y sin ningún tipo de indicaciones puede generar reticencias, rechazo y frustración. A los empleados, debes formarlos, y si puede ser formación adaptada y concreta a su puesto de trabajo, mucho mejor. A los clientes, proveedores y otros grupos que puedan estar también implicados en el proceso, envíales un dossier formativo sobre, por ejemplo, como utilizar la nueva plataforma sus ventajas, sus usos, etc. Ofrece también asistencia y ayuda instantánea en todo el proceso de adaptación.

¿Qué ventajas tiene aplicar la transformación digital a mi empresa?

Aquí, más que hablar de ventajas cabría preguntarse: ¿por qué no vas a transformar digitalmente tu negocio? Hoy en día, las empresas obsoletas y poco innovadoras están avocadas al fracaso. La transformación digital es para tu empresa:

  • Competitividad y eficiencia: Supone un ahorro de costes, disminuye ineficiencias, acorta plazos de trabajo, etc.

  • Capacidad de adaptación y flexibilidad: Una empresa que se transforma digitalmente demuestra ser capaz de enfrentarse a grandes retos y cambios de mercado, de negocios, de entornos.

  • Comunicación a un mayor nivel: Que, por ejemplo, un nuevo software adaptado a tu empresa ofrezca información a todos los departamentos de esta, que un nuevo portal para tus clientes y/o proveedores les permita acceder ahí a toda la información; es un nivel de comunicación máximo al que toda empresa aspira.

  • Dar más con menos: Ofrecer información fiable al momento y con transparencia, con menos horas de trabajo por parte de tus empleados y de toda la organización en general.

  • Motivación para tu equipo: Poder hacer que aquellas tareas más simples, repetitivas y de menor complejidad sean automatizadas por procesos informativos hace que los trabajadores puedan dedicarse a tareas de mayor cualificación, sintiéndose así más productivos e importantes en el plan estratégico de la empresa.

  • Destacar por ser innovador: La innovación siempre es un plus, y no solo a efectos internos, sino también de cara al exterior. Demostrar en tu sector, a tus clientes, a tus proveedores, etc. que eres capaz de adaptar y emplear nuevas tecnologías reforzará tu imagen profesional y, en muchos casos, puede situarte como líder.

Podríamos darte muchos más motivos para que la transformación digital comience ya en tu empresa, pero, en definitiva, esto no depende de nosotros, sino de ti. Nosotros estaremos encantados de escucharte, asesorarte y de ir de la mano contigo para que tu empresa sea transforme digitalmente. Ahora solo queda que también lo quieras tú.